Hoy pienso escribir aquellas cosas que no me animo a decir. Hoy voy a dejar que mis letras hablen por mí. Voy a abrir mi corazón, y voy a sentirme libre, libre de expresar aquellos sentimientos que no quisiste escuchar, y que por miedo me vi obligada a guardar. Hoy quiero sentirme capaz, capaz de hablarte de mi tibia soledad, de que no es novedad intentar buscar y jamás encontrarte. Y abrazando palabras vacías que tus labios pronuncian, inútilmente tratas de convencerme de entrar a un juego, del que no quiero participar. Y entablando una conversación con mi corazón me doy cuenta, de que me resulta difícil verte a los ojos -sabiendo que por fin sientes, aquello que hasta hace un tiempo sentí yo? O lo que siento en este momento?- para decirte que ahora, soy yo la que no te quiere a su lado. Que no necesito más ilusiones rotas; ni sueños que yo sé, jamás van a ser parte de mi realidad. Y hoy tengo miles de razones para decirte adiós. Y una, la que más te compete, es que me voy porque voy a intentar buscar aquello que no encontré acá, a tu lado. Por eso hoy, hoy no quiero escuchar tontas excusas, mi decisión -por mucho que costó- está tomada. Hoy me quiero ir de tu lado. Pero antes quiero que sepas que te amé con locura y demencia, sin límites. Y que sin vos, mi vida va a ser muy distinta. Sé que me queda muchísimo por delante, pero sé también, que como te amé a vos no voy a amar a nadie. Y en mi silencio, me despido de vos y de mí, de un amor que me terminó por enfermar. Te dejo aquello que siempre tuviste: mi cómplice eterno y poseedor de secretos -de esos que jamás te conté-, mi corazón. Y sólo, sólo para vos .
martes, 20 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

















No hay comentarios:
Publicar un comentario